La detección de bolitas, bultos, texturas y secreciones en los senos a través del examen de autoexploración es una de las mejores herramientas para la detección temprana del cáncer de mama y su posterior tratamiento.

Hacerla de la manera correcta es definitorio, por lo que aquí se comparten los pasos a seguir.

AUTOEXPLORACIÓN VISUAL DE MAMAS

  • Colóquese frente a un espejo con los senos desnudos.
  • Observe con los brazos abajo y en posición de descanso.
  • Levante los brazos y repose las manos sobre la nuca, observe.
  • Coloque las manos en la cintura, observe.

En estas tres primeras posiciones debe revisar si nota algún cambio o anomalía en el tamaño, forma y color de las mamas. Igualmente debe fijarse si hay alguna prominencia, rugosidad, desigualdad o hinchazón.

AUTOEXPLORACIÓN FÍSICA DE MAMAS

Tacto de pie:

  • Se recomienda realizar el tacto de pie con el cuerpo mojado y las manos enjabonadas para que se logre una mejor sensibilidad.
  • Levante el brazo izquierdo y recargue la mano en la nuca, después con el brazo derecho explore el seno izquierdo
  • Los movimientos deben ser de arriba hacia abajo en todo el seno, circulares desde el pezón hacia afuera, y rectos del pezón hacia afuera.
  • Por último, presione levemente los pezones.  
  • Repita los mismos pasos con la mama derecha.

Con el tacto de pie se deben detectar protuberancias, hinchazón, texturas diferentes en seno o pezón, así como secreciones en el pezón.  

Tacto acostada:

  • Se realizan los mismos pasos que con el tacto mientras se está de pie, la diferencia es que la posición acostada permitirá que se noten posibles anomalías que no se percibirían de pie.
Recuerde que la autoexploración de mamas debe realizarse una vez al mes, de cinco a siete días después del periodo menstrual. Si nota cualquier señal de alerta o anomalía entre un examen y otro, debe acudir con un médico especialista como el Dr. Amancio Gatica Pérez, reconocido oncólogo en Puebla.